Después del amor. Miguel Hernandez







Madrid









No pudimos ser. La tierra



no pudo tanto. No somos



cuanto se propuso el sol



en un anhelo remoto.



Un pie se acerca a lo claro.



En lo oscuro insiste el otro.



Porque el amor no es perpetuo



en nadie, ni en mí tampoco.



El odio aguarda su instante



dentro del carbón más hondo.



Rojo es el odio y nutrido.



El amor, pálido y solo.



Cansado de odiar, te amo.



Cansado de amar, te odio.



Llueve tiempo, llueve tiempo.



Y un día triste entre todos,



triste por toda la tierra,



triste desde mí hasta el lobo,



dormimos y despertamos



con un tigre entre los ojos...



Soledades que hoy rechazan



y ayer juntaban sus rostros.



Soledades que en el beso



guardan el rugido sordo.



Soledades para siempre.



Soledades sin apoyo….



….En el corazón arraiga



solitariamente todo….




….Amor: aleja mi ser



de sus primeros escombros,



y edificándome, dicta



una verdad como un soplo.



Después del amor, la tierra.



Después de la tierra, todo.